De acuerdos con los estados financieros del Banco Central de Venezuela (BCV) del segundo semestre 2003, se generaron utilidades por 995.600 millones de bolívares, una cifra que representa dos tercios de los 1.500.000 millones que espera obtener el gobierno por esta vía.

¿De dónde vienen las utilidades del BCV? Principalmente de las utilidades cambiarias, de la diferencia que existe en el precio de compra y venta de las divisas liquidadas por el instituto emisor. Estas utilidades dependen exclusivamente del mecanismo que se utilice para registrar el costo de la divisa vendida, (i.e. si los dólares en stock se registran a costo de reposición, la utilidad cambiaria desaparece). Por esta razón todos los manuales de contabilidad recomiendan la eliminación de este concepto (utilidades cambiarias), considerándolo una argucia contable, un mecanismo para que los bancos centrales continúen financiando los déficit fiscales del gobierno imprimiendo dinero.

Ahora bien, en el segundo semestre 2003 el tipo de cambio oficial estuvo fijo en 1.596 para la compra y 1.600 para la venta, una diferencia de apenas cuatro bolívares por dólar. Más aún, dentro de un esquema férreo de control de cambio (que por largos períodos del año fue más suspensión que control), las divisas liquidadas por el BCV durante el segundo semestre fueron muy inferiores a cualquier otro ejercicio económico normal.

Y más aún, lo que se entrega al gobierno son utilidades, no solamente utilidades cambiarias, una diferencia causada por los costos de operación y por los costos de las operaciones de mercado abierto del BCV. Durante el segundo semestre del año pasado los títulos emitidos por el BCV promediaron 6.526.000 millones de bolívares (otra bomba de tiempo). Los intereses sobre estos papeles (17% - 21%) entran como un costo adicional dentro de la estructura de ganancias y pérdidas del BCV.

¿Cómo es posible que si la diferencia entre compra-venta fue baja, si se liquidaron bastante menos dólares que bajo circunstancias normales, y considerando los costos de las operaciones de mercado abierto que implementó el BCV para sacar los excesos de liquidez generados por el propio control y frenar la inflación, todavía la cifra de utilidades haya alcanzado 995.600 millones de bolívares?

La respuesta no se conoce, pero creo que existen suficientes elementos de duda como para justificar una explicación objetiva y transparente (si existe) por parte del Directorio del BCV sobre los mecanismos de estimación. De lo contrario, de no producirse esta explicación, habría que pensar que por un lado se rasgaron las vestiduras en defensa de la autonomía e independencia del BCV ante la solicitud del “millardito”, para terminar entregándole esa misma cantidad al gobierno por la puerta de atrás, haciendo uso de un mecanismo contable. Y eso sí que no tendría nada de objetivo ni de transparente.

Miguel Ángel Santos