Elías Eljuri ha vuelto a comparecer ante la prensa nacional para traernos una vez más la buena nueva: La pobreza total en Venezuela se ha reducido de 55% a 37% en siete años, y la pobreza crítica está a punto de llegar a un dígito (cayó de 25% a 15% en ese período). Cabe esperar que estas apariciones se multipliquen en medio de un año probablemente electoral, según la estrategia goebbeliana que ha seguido el Presidente del INE de argumentum ad nauseum .

Según Eljuri es la reducción del desempleo, “producto de la recuperación”, la principal causante de semejante reducción. Como si no bastara darse un paseo por las estadísticas del INE ( www.ine.gov.ve: Fuerza Laboral) para notar que, por ejemplo, en el 2005, en medio de un crecimiento de 9,4% el número de empleos en el sector privado de la economía cayó en 152.559, divididos equitativamente entre sector formal e informal ¿Cómo puede un país reducir de forma sostenida sus niveles de pobreza, sobretodo en las magnitudes a las que se refiere el Presidente del INE, si su empleo privado se descalabra, aún en épocas de bonanzas?.

Según las estadísticas del INE, en dos años el número de empleados públicos registrados por el INE aumentó en 499.997, medio millón de personas, y los Inactivos, aquellos que están ahora tan bien que ya no necesitan buscar trabajo, han crecido en 990.581. Como ha quedado certificado en una correspondencia enviada por el INE a finales de Enero a algunos economistas, ese incremento se debe a que registran como Inactivos (“no están buscando trabajo”) a quienes se encuentran registrados en las misiones educativas y Vuelvan Caras. Tengo claro que en el pasado me he referido en repetidas ocasiones a esta comunicación, y también a estas cifras, pero la única manera de evitar que se impongan los argumentum ad nauseum , es respondiendo ad nauseaum . Como escribió Tomás Eloy Martínez en su oportuna apología sobre Boris Spivacow: “El éxito de la dictadura se basa en la ignorancia, en dictámenes autoritarios que nadie osa discutir”.

Elías Eljuri también ha llegado a afirmar que son los aumentos de salario por decreto los responsables de esa fuerte disminución en la pobreza. Él sabe que esos aumentos no llegan al número creciente de “inactivos”, que cerraron el 2005 en 6.3 millones, ni tampoco a quienes se encuentran en el sector informal, que son más de 5.2 millones. Si 11.5 millones de personas, 63% de la población activa, no están recibiendo ese aumento de sueldo por decreto, ¿Cómo puede ese decreto bajar la pobreza en esa formidable magnitud?

Antes de cerrar la rueda de prensa el Presidente del INE aconsejó darnos con una piedra en los dientes, porque “en los índices mencionados no están incluidos los programas sociales del gobierno, tipo barrio adentro, y escuelas bolivarianas, entre otros… sino la cifra sería mucho menor”.

No faltó la declaración de apego a las normas de la Organización Internacional del Trabajo para medir el desempleo, de las “no nos apartamos en absoluto”. Como si uno no tuviera la certeza de que el día que la OIT le envíe una comunicación al gobierno venezolano oponiéndose a su particular manera de bajar el desempleo, ese mismo día, pasará a ser una organización dominada por el imperialismo, fascista, órgano de dominación y toda esa paja inútil. Al igual que la CAN.

El espectáculo continúa. Chávez va por el país hablando de promesas electorales, como si este fenómeno acabara de empezar, como si no hubiesen pasado ya siete años. Lleva los bolsillos llenos de papelitos, acaso más que en aquella primera campaña de 1998. La primera parte de la quinta república ha pasado, de forma tácita, a formar parte de ese pasado que todos repudiamos, que no queremos volver a repetir.

Miguel Ángel Santos