Para el momento en que redacto estas lineas, la Coodinadora Democrática mantiene firme su solicitud de conteo manual de votos ante el CNE, una tarea esencial en el largo camino que conduce a demostrar que los resultados anunciados en la madrugada del Lunes son en efecto un espejo fiel de la voluntad de los votantes. Esa, por cierto, es una tarea en la que la que la mayoría oficialista del CNE debería estar mucho mas interesada que la oposición, pues vendría a confirmar ya no solo el triunfo de Chavez, sino la verdadera conveniencia de todos los experimentos que en esta elección tan simple decidieron de manera unilateral incorporar en el proceso (i.e. Smarmatic, votación y transmisión electrónica, cazahuellas).

Pero yo no quiero dedicarle estas lineas a reflexionar sobre esta posibilidad, que existe, y que repito debe ser revisada a fin de mantener los resultados anunciados más allá de cualquier margen de duda. Yo quise dedicar estas lineas a escribir sobre una idea que se me ha venido a la mente de manera recurrente en estos días, superada la etapa de negación que sucede a toda catastrofe: ¿Y si nos ganaron de verdad? ¿Que va a pasar con el pais ahora? Creo que esta es una pregunta importante, aun en el improbable escenario en que una revision de voluntades en las urnas demuestre o bien que la victoria oficialista fue por un margen efectivamente mas estrecho, o bien que en efecto la oposición resulto victoriosa por un estrecho margen. A fin de cuentas, hace falta pensar por que después de cinco anos de esta inmenso fracaso económico, tenemos que estar contando los votos con pinzas para ver si podemos ganar aunque sea por una nariz.

Creo que pensar en estos términos es constructivo, y debe hacerse de manera paralela a la presión por lograr la constatación de las actas con los soportes físicos de la votación. Creo que mas o menos todos los que se encuentran en la oposición estarían de acuerdo que si de verdad Chavez salio victorioso el Domingo fue por una combinación de dos razones. La primera es que el gobierno dispone de demasiados recursos, vertidos sobre una población poco educada a la que ha contribuido a empobrecer, y que ademas ha perdido toda esperanza en el futuro. Por que digo que ha perdido la esperanza en el futuro? Porque prefiere un medico para curar dolores de estomago y recetar manzanillas en la esquina de su casa, que la posibilidad de acudir a un hospital bien dotado en donde sea tratado de manera decente. Porque prefiere aprender a leer en dos semanas y graduarse de bachiller en dos anos, independientemente de que alli no se aprenda nada que ayude a mejorar su condicion social, a la promesa eterea de un sistema educativo integral que los convierta en trabajadores mas productivos y los ayude a volverse indispensables. Porque prefiere que Chavez haya adelantado las pagas miserables que reciben del seguro social, a la vision de una seguridad social integral que los ayude a sostenerse de manera digna durante la vejez.

Si los resultados del Domingo son ciertos, la oposicion tiene que sentarse a repensar su estrategia de cara al futuro, porque es poco probable que en los proximos dos anos, en donde van a ocurrir tres elecciones (gobernadores, alcaldes y concejales, parlamento y Presidente), haya un cambio radical tanto en la percepcion colectiva como en el escenario favorable de precios petroleros. Aun cuando este ultimo factor es incierto, pensar que la salida de Chavez depende de la caida en los precios, aun cuando no le falta razon al argumento, es una idea extraordinariamente paralizante. Asi las cosas, la oposicion tiene que empezar a pensar como construye una esperanza con base en ideas mas tangibles, mientras responsablemente trata de educar al pais que no lo entiende asi que hay espacio para crecer mas alla de la mera subsistencia (a fin de cuentas, que son las misiones sino eso).

La segunda razon por lo que la oposicion podria haber perdido el Domingo es por no arreglarselas para convencer al votante promedio de que lo que venia era algo completamente distinto a Chavez, pero también a los cuarenta anos que lo precedieron.

Es evidente que existen dificultades para estructurar una oposición amplia y solida sin contar con los viejos partidos políticos, o mas aun, con los viejos liderazgos de los partidos políticos tradicionales. Pero los resultados del Domingo quizás terminen haciendo evidente que mas difícil es, utilizando esos mismos lideres, convencer al pueblo de que lo que se esta prometiendo es un país verdaderamente distinto al pasado. Esta es una idea que se me vino en repetidas ocasiones a la mente durante la inmensa concentración de cierre de campana del SI en Altamira el pasado Jueves 12, cuando observe, por citar un ejemplo particularmente desafortunado, a Eduardo Fernandez saludar eufórico desde la tribuna lateral a una concurrencia que acaso se dio cita allí para reclamar una cosa completamente distinta a Chavez y al pasado.

Esos son los dos grandes retos de la oposición, las dos grandes razones detrás del repunte del NO. Más allá de estas reflexiones no queda otra cosa que seguir luchando por hacer una oposición constructiva, que sirva de dique de contención a los abusos de poder que seguramente, quizás ahora con mas fuerza que antes, continuaran ocurriendo. Las empresas no competitivas y poco exitosas cierran, caput, bajan la santamarias, los países no, la realidad del país va mas mucho mas allá. La oposición tiene ademas la inmensa responsabilidad de defender los intereses y los esfuerzos de los millones de electores que soportaron las trabas asimetricamente distribuidos por la mayoría oficialista del CNE, esos que saltaron por encima de todos a los obstáculos en ese esfuerzo por poner la primera piedra de un país distinto. Para eso cuenta con la repestacionario de un mínimo de 45% de venezolanos. Para esa oposición constructiva venezolana este es el verdadero momento de demostrar la grandeza.

Miguel Angel Santos