No tengo espacio suficiente como para reproducir entera la carta que me envió el Presidente del INE en réplica a mi artículo En ruta hacia el pleno empleo cubano (El Universal 22-06-2007). Haré mi mejor esfuerzo por transcribir y comentar las dos principales divergencias: El crecimiento de Inactividad y la evolución del empleo formal. Aquí va profesor.

“Respecto del primer asunto le comento que quienes investigan y tratan el tema en el país han reportado que entre 1989 y 2003 se produjo una abrupta elevación de la Tasa neta de actividad (TNA), resultado de una mucha mayor incorporación de mujeres a la actividad económica. La TNA femenina promedió 26,9% en la década de 1970 y creció 4,2 puntos porcentuales (pp.) en el siguiente decenio. Pero en los años 1990 el salto fue de 10 pp. respecto de la década de 1980, a los que se añadieron más de 11 pp. en el primer lustro de los años 2000, llegando a 52,3%, esto es, casi duplicó el promedio de los años 1970…¿Porqué habría de extrañar que la reducción de la TNA se produzca mediante la retirada de mujeres de la actividad económica?… La expansión de la TNA femenina se produjo a partir de 1989 como respuesta a la aceleración del deterioro acumulado en el bienestar de los hogares”.

El aumento en el ingreso sí puede provocar una caída en la disposición a trabajar, pero no en la magnitud sin precedentes que reporta el INE (sobretodo si la remuneración real promedio por ocupado según la Encuesta de Hogares cayó 15,0% entre 1998 y 2005). La actividad es una variable que no sólo responde al ingreso (de ser así no se explica por qué hay menor disposición a trabajar en Ecuador, con un ingreso mucho menor a Venezuela), sino a un conjunto más amplio de factores culturales. El problema está en que el INE considera Inactivo de forma automática a quienes participan en Vuelvan Caras y misiones educativas. Mi sugerencia ha sido siempre que se le permita al encuestado definir su propia condición, es decir, sí, dejé de buscar trabajo porque estoy en una misión (inactivo), pero también sí, estoy en la misión para redondearme, pero sigo buscando trabajo (activo).

En relación con los puestos de trabajo formales creados, apunta que las diferencias en algunas cifras que he resaltado resultan de comparar diferentes cortes parciales de la Encuesta de Hogares (mensuales, trimestrales), que no tienen por qué dar igual porque la composición de la muestra es distinta. Y ratifica: “Entiendo que usted toma del Informe Mensual Diciembre 2005, Cuadro 03, la variación de 255.799 personas ocupadas en el sector público. La caída de 154.617 que usted nota en el empleo privado formal le resulta de restar, de la variación del empleo formal la variación del empleo público. Pues bien, esas son las cifras”.

En este sentido profesor, dado que Ud. resalta la importancia de la formación para el trabajo a través de las misiones, urge un comentario suyo, siempre interesado por la curiosidad estadística, acerca del por qué en el mismo año en que el PIB del país crece 10,3%, se destruyen 154.617 puestos de trabajos formales en el sector privado. Esa es una consideración esencial a la hora de pensar en la transición laboral de quienes intervienen en esos programas sociales.

Miguel Ángel Santos