Una pregunta pana, yo el año pasado me endeudé para comprar dólares… Yo acabo de cobrar un bonito que nos pagan a nosotros en abril, ¿pago la tarjeta? ¡Es que el dólar está muy bajo!... Yo estoy construyendo una casa y tenía los reales ahorrados en dólares, y ahora con eso no hago nada, ¿tú sabes a cuánto está el saco de cemento? Y así sucesivamente. Todo un país obligado a jugar en la ruleta cambiaria para proteger el valor de su dinero. Los resultados están a la vista todos los días, lo que trae consigo la avidez, la ansiedad y la dependencia típica de los juegos de azar compulsivos.

El gobierno pareciera disfrutar con el kamikaze cambiario. El año pasado, su descuido del mercado paralelo produjo una depreciación de 75% en la cotización del bolívar. ¿Se quedaron sin real? De otra forma, ¿cómo se podía explicar que un mes antes del 2D permitieran que el precio del dólar se deslizara por encima de 6.600 bolívares? Luego vinieron las notas estructuradas y las nuevas emisiones de deuda. Si eso se podía, ¿por qué no lo hicieron antes del 2D? Un recordatorio de que lo más “racional”, no siempre es lo que sucede.

Quienes se endeudaron en bolívares para comprar dólares no son sólo los especuladores (aunque de esos también hay bastante). Todas las empresas que reciben adelantos de sus clientes a cambio de la entrega futura de bienes y servicios, para poder cumplir deben esforzarse por proteger el valor del dinero. El hecho es que ahora la tasa de interés para estas operaciones ha pasado de 14% a 28%, mientras la cotización del dólar cayó de 6,60 a 3,40 bolívares fuertes (en sólo cuatro meses). Ese también es el caso de quienes tienen dólares y mantienen deudas en tarjetas de crédito a tasas muy elevadas (el miércoles esta semana se volvió subir el tope hasta 33%). La actitud que prevalece en este grupo es negarse a reconocer la pérdida ocurrida. Este es un fenómeno bien documentado en behavioural economics, según el cual la gente piensa que no ha perdido hasta tanto no realice la pérdida (no venda los dólares). Mientras tanto, unos y otros pagan tasas de entre 28% y 33% en bolívares que, con cada mes que transcurra sin depreciación, representan tasas idénticas en dólares.

Cuándo uno les pregunta si piensan vender los dólares para pagar la deuda en bolívares, la respuesta en el 90% de los casos es un NO rotundo. Pero cuando les preguntas si desean endeudarse en bolívares a 28%-33% para comprar dólares hoy, la respuesta también es un NO rotundo. Ese fenómeno, el sesgo del status quo, también está documentado en la literatura, consiste en aferrarse y defender cualquier decisión ya tomada, aunque esa misma decisión planteada desde un escenario cero no se considere conveniente.

En cualquier caso, en el corto plazo (noviembre) pareciera que el gobierno tiene gasolina para defender la cotización actual, quemando divisas en el mercado paralelo y restringiendo la liquidez (la medida de subir el tope de tasas a mediados de semana refuerza está orientación, aunque seguir en ese rumbo también tiene sus costos). Mientras eso ocurra, endeudarse (o seguir endeudado) en bolívares a 28%-33% para invertir (o mantenerse) en doláres, no parece muy aconsejable.

Miguel Ángel Santos